martes, 18 noviembre 2008
So Long, Farewell, Auf Wiedersehen, Goodbye
De normal, cuando la gente se va, te da pena.
A mi no. La gente que se va es porque quiere, porque lo necesita y porque es lo que va en su vida. Y por eso, que Kaktus se nos vaya allende los desiertos no me apena. Es más, me alegra mil. Es lo que ella quiere, pues adelante!
A esto le unimos el inmenso placer y más odgullo que me produjo ese mail de Burbuja que decía maricón, vente a cenar con nostras, tía y yo le dije claro, tía! ¿dónde es la cena?
Y ella me dijo tía, en el Valero, tía.
Y yo le dije pues no me echaré colonia, pa que?.
Y ella dijo pues haz lo quieras vale? tía.
Un beso.
Otro.
Adiós.

Y así fue como quedé con la Maru y Dina a echar una cerve previa en el Alt Berlin. Como estos días es el puto concurso de tapas en Huesconsin, pues claro, los bares que NO tienen tapas están superbien de vacíos y de amplios. Así da gusto nena! Me rezuma el coño!
Y ya al rato llegó Kaktus, preparada como si aquello fuera su despedida de soltera o similar.
Nos echamos unas cerves, unas jajas y fueron llegando más amigas de las Picando.
Y tipo 10 llegamos a la zona VIP del Valero. Sí, tía, también aquí hay zona VIP. Yo soy muy de ir a sitios VIPs, que para eso soy guapo y rechido.
El resto de las chicas (a cada cual más guapa y simpática) ya estaban sentadas y así empezamos.
Peloteos aparte, me sentí super a gusto, claro, maricón, rodeado de 10 mujeres tan majérrimas, pero sobre todo tan malas y tan zorrizas, porque anda que no rajamos de absolutamente T.O.D.O. el mundo!.
Justo antes de empezar Lapalo dio la noticia bomba pero no les dio tiempo a reaccionar, porque justo llego la señora a pedirnos la cena.
Y nada pedimos como putas cerdas. Que si ensaladas, que si puntillas, que si calamares, que si unas croquetas de jamón, que si otras croquetas de bacalao, que si megamacro-tostada de pantumaca con jamón y queso... y una tortilla que nunca llegó.
3 de vino y una agua.
Y ya empezó la cena. Aquello más que una cena era el coloquio de doña Adelaida. Lo dicho repasamos a parte de la plantilla del SD Huesca, del Balonmano, 3 promociones del Altoaragón, 2 del Lucas Mallada, 1 del RayCa, 4 pandillas muy HTV y un par de ex amigas y de mi primer exnovio. No hay nada peor que ser de Huesconsin y tener buena memoria.
Hacía bastante días que no me reía tanto en una cena con gente a la que no conocía de nada. Pero jarta, en serio. No creo que TODA la botella de vino que nos tajelamos entre Kaktus y yo tenga NADA que ver con esta felicidad y esta exaltación de la amistad... vamos, raro me parece.
Durante los cafés (y la primera ronda de cubatizos d'alitro) le dimos los regalos a Kaktus. La cosa consistía en que cada uno le hacía algo. Más por la chorrada que por un regalo en sí (que además ya le haían regalado a Kaktus una utilísima mantelería!). Cada cual cosas personales tipo fotos, fotomontajes, albumes de fotos, caricaturas (esto yo) y demás.
Uno de los regalos estrella de la velada fue una mortadela. Entera y verdadera. Dio para bromas normales, sexuales y muchas risas.
Y luego la mega currada de Burbuja que había hecho una revista del corazón absolutamente genial con la que todas se rieron mucho. Yo menos, claro, porque no pillaba la mitad de las bromas, pero fue muy genial.
A la segunda ronda de cubatizas, seguíamos allí rajando como si fuera a acabarse el mundo y necesitaramos sacar toda la mala baba que llevábamos dentro. Pero un no parar.
Ya nos fuimos a la putacalle, nos hicimos unas afotos y lo clásico de la noche...¿dónde vamos?

Tras un intento más que fallido de entrar al Cubitos, pues fuimos al Pentagrama que hacía como mil o dos mil que no iba.
Fue toda una alegría ver que han vuelto a iluminar el pozo de los Cocos. Precioso oiga. Casi lloré.
Bueno, lloré más cuando me dijeron que no había Coronita.
Y allí unos bailes porque pusieron Conchita y todos fuimos felices, claro.
Estuve hablando una chica la mar de maja que cuando salía con sus amigos gays por Chueca iba al Rimmel y claro, fue bello.
Dos tragos más tarde fuimos al Cubitos abanderando aquella gran frase de seguidme! veo sitio al fondo! y así fue.
Nos clavamos en el 320 y bebimos, claro que sí.
En el Cubitos había mucha gente y poco más, chica.
Cerraron y con Golfo nos fuimos a almorzar.
Pero tanto Alegría como el Cillas estaban más cerrados que el esfínter de un activo, así que ¿dónde podíamos ir? entonces (para que se vea que además de guapo, soy listo) me acordé que hay bares para gente de vida nocturna y cazadores.
Y acabamos en el Niágara. Golfo se echaba un café con leche mientras yo me pedí una caña (pa no desvelarme) rodeados de gente pasadas de rayas pidiéndo cambio para tabaco, una parejita que acababan de echar un polvete y un morito (muy mono) que miraba mucho. Con Golfo hablamos de todo un poco y de nada un mucho. Que majo el crío.
Me llevó a casa en coche sin intentar propasarse. Todo un caballero hetero.

Resumiendo, buena suerta, Kaktus
:)
14:58 Anotado en El Alcohol y yo, HTV : de Huesconsin de Toda la Vida | Permalink | Comentarios (11) | Email esto
| Tags: kaktus, picando puertas, alcohol, el valero, pentagrama, el pozo de los cocos, cubitos |
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