viernes, 19 junio 2009

Maricón, que tienes que saber qué es lo realmente importante en una fiesta: ni la gente ni la ropa ni el lugar, que te lo tengo dicho.



Ayer, mientras me bebía un Bacardi and lemonade, Myfanwy!, pensaba lo importante que es la música en una fiesta.
Es decir, si tu haces una fiesta, ahora que es casi verano, en una finca, con alcohol a raudales, cosas de picar, con antorchas y velas, piscina y demás, no puedes dejar que suene cualquier cosa. Así, a bote pronto, no pondría a sonar en menos de una hora una tema reggeaton, Ace of Base y lo penúltimo de los Black Eyed Peas (recordemos que I Gotta Feelin' es ya single oficial y es mucho más temoto que Boom Boom Pow). Tampoco puedes permitir que suene 4 veces Torero de Chayanne.

En una fiesta así, yo personalmente, además de haberla echa temática ibicenca y que todo el mundo viniera de blanco, me hubiera preocupado más bien poco por la música. Hubiera dejado sonando, sin dudar, el disco Shakedown de los Freemasons. Primero el CD uno. Y luego el CD dos. Y tan amigos. Música cañera, pegadiza, con el seguro de que los Freemasons gustan a todo el mundo, de Kylie a Fatboy Slim pasando por Kelly can you handle this?, Beyoncé can you handle this?, Solange de Cabras. En caso de que la cosa se hubiera alargado más de la cuenta, siendo que duran casi 3 horas, pues hubiera pasado a algo más heavy como el CD dos de Hed Kandi.

Yo tengo más que comprobado que para las cenas que hago en mi casa, si tengo que poner música, es mejor usar algo que pase inadvertido. Siempre tiro del Stereo Sushi Wasabi. Que es un disco que me medio obligó Cole a comprar en Londres y que me ha dado muy buen resultado siempre.

Pero claro, quién soy yo para llegar a una fiesta y obligarles a cambiar de música...
Erm....
Sí.

domingo, 22 junio 2008

Repeat 1



Pues hoy relax familiar, descanso, algo de solecito, un poco de NDS, bastante comida y mucha diversión.

Sigo pensando que cuando arrastras un episodio del pasado es mejor dejarlo atrás y no intentar hacer un 2.0.
Pero es mi opinión personal.

Sí, también sigo oyendo SIN PARAR los Freemasons.
Una y otra vez, una y otra vez.
Un no parar.