viernes, 14 marzo 2008

Muerta Sánchez



Ayer fue un día de esos de mejor haberte quedado en la cama, maricón.

En el bus, parecía que me iba a quedar dormido, pero luego no, pero sí, pero no.
Muy fatal.
Mucho desasosiego me provoca eso.

Al llegar a la ofi encontré mi mesa invadida de paleles, post-its, anotaciones y todo con letra de médico la estupenda letra de mi jefa.
Así que superado el sofoco y tomado el café me puse a ello.

Muchísimo curro.
Ni Corrillo, ni ojeada a los RSSs (que tuve que darle a marcar todos como leidos a última hora), ni responder a los comments que tenía pendientes ni nada (hoy ya sí).

Suerte que ayer estuve muy Ana Rosa y por un error informático, mi propio negro (y no me refiero al dueño del Louvre Moreno aka Bob) me hizo un post estupendo.
¿En serio parecía que lo había escrito yo?
Pos no!
Yo sólo hice alguna coseta y las imágenes!
Que hay que leerse las tags, maricón.

Para amenizar la mañana un constante picorzillo en la lengua.
Dice que si pica es que se cura.
Pos se me debió de curar en plan ZAS! en toda la curación así de golpe.
Bueno, de golpes, porque el picor me acompañó todo el día.

Para desahogar tensiones, pues me escapé unos segundos a la tienda de abajo y me compré ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick, porque además de guapo, también quiero aprender a decir palabras esdrújulas.
Sabes?

Total que el día mejoró un poco.

Eso y que gracias a por culpa de Pétalo estoy perdiendo horas de sueño.
No paro de jugar a la DS.